MANTENIMIENTO
El mantenimiento se limita a conservar
el estado originario cuidando que no se deteriore más con el paso del tiempo.
Se tendrá que tener un perfecto conocimiento
de los materiales y las técnicas empleadas para mantener su uso adecuado.
En
muchas ocasiones un núcleo es lo suficientemente orgánico para que la actuación
sobre él sea la de su mantenimiento.
RECONSTRUCCIÓN
La reconstrucción implica que las zonas
deterioradas hasta el punto que se considere oportuno, según el presupuesto del
que se disponga, sean construidas de nuevo.
En esta labor la intervención del
técnico es a diversos niveles de decisión y de ejecución.
La
ciudad nueva siempre se ha construido
sobre las ruinas de la antigua, es una constante permanente a lo largo de la
historia de la que debemos sacar su enseñanza.
AMPLIAR
Ampliar supone aumentar el tamaño de un
núcleo existente. Los motivos que lo hacen necesario pueden ser muy variadas, y
pueden estar justificados o no. La ampliación puede llevarse a cabo de una
forma espontánea o regulada.
El técnico debe de tener consciencia de
que se trata de operar con una estructura ya existente y que, como tal, la
actuación sobre cualquiera de sus partes repercute sobre el conjunto.
En
ocasiones se tiende a la ampliación por motivos de mantener una economía de
mercado sin tener en cuenta los problemas que se pueden causar al núcleo
existente. En ocasiones es preferible cerrar que abrir.
ESPONTÁNEA
La ampliación espontánea se produce por
una adicción incontrolada de nuevos elementos que van extendiendo el núcleo sin
orden.
Se edifica en terreno en principio no
apto ni en los volúmenes adecuados, unas veces con licencia municipal y otras
sin ella. Así en terreno rústico se construyen segundas residencias, naves
industriales, etc., y, en general sin tener en cuenta las si las
infraestructuras existentes tienen capacidad para absorber la ampliación.
Un
profesional consciente no debería prestarse nunca a colaborar en este tipo de
actuaciones.
REGULADA
En este caso existe un control sobre la
ampliación, con un propósito de
ordenación, o sin un propósito
definido.
Se puede actuar desde el
establecimiento del control mediante una normativa apropiada, así como en el
desarrollo y su gestión.
La
decisión regulada de ampliación es tomada por los políticos, unas veces con
opinión favorable de los técnicos y otras sin ella, por lo que no resulta
siempre una opción buena. La figura penal que tipifica esta última forma, ilegitima,
de ampliación se denomina cohecho.
APROPÓSITO
Cuando se establece el propósito de
ordenación regulado se puede buscar una continuidad
o, por el contrario, que se marque una oposición.
Lo más característico es el establecimiento del orden.
El
técnico debe buscar los elementos necesarios para que se pueda articular dicho
orden de una manera clara y precisa.
CONTINUIDAD
Una ampliación buscando una continuidad
se puede hacer manteniendo la trama urbana y manteniendo los volúmenes y las
formas. Son pues diversos los grados en que se puede marcar el sentido de
continuidad.
La ampliación continuando la trama
urbana ha dado lugar a los típicos ensanches del siglo pasado, y a los
ensanches encubiertos en la actualidad. Los problemas de la urbe nunca se
resolverán añadiendo más de lo mismo, sino cambiando el concepto.
Para
el urbanismo racional y orgánico lo que interesa en una ampliación es la
integración armoniosa de la ciudad y el campo.
OPOSICIÓN
La oposición se puede realizar de una
forma más o menos radical según se siga en mayor o menor medida la trama y la
volumetría existente.
El técnico deberá elegir hasta que
grado representará esta oposición.
La forma de actuar del urbanismo
racional y orgánico tendrá que ser en oposición al entendimiento de la urbe
como algo que se cierra a la naturaleza, como ha sido la forma habitual de
concebirla.
SIN
PROPÓSITO
Una regulación de la ampliación sin un
propósito definido no tiene mucho sentido desde el punto de vista del
urbanismo, pero de hecho se da en ocasiones por otros intereses.
Estos,
por lo general, son económicos y suelen tener un marcado carácter especulativo.
READAPTAR
La readaptación se hace necesaria
cuando por algún motivo de índole interna o externa a él las formas y/o las
funciones del núcleo de han quedado obsoletas, no siendo ya válidas para
aquello por lo que fueron generadas.
El profesional es el encargado de
estudiar la operatividad del núcleo y en su caso diagnosticar la conveniencia o
no de la readaptación ante los estamentos político, que serán los encargados de
hacerla realidad.
La
readaptación es, en cierto sentido, como un reciclaje, y se puede aprovechar
para mejorar lo existente.
FUNCIONES
Las funciones se pueden readaptar por muy diversos
motivos sociales y/o económicos, cuando la actividad propia del núcleo deja de
ser la adecuada, o se le puede dar otra mejor.
Núcleos que surgieron como soporte a
una cierta actividad pierden su sentido cuando ésta deja de realizarse, y hay
dos opciones: abandonar el núcleo o inventarse una nueva actividad.
Las
nuevas funciones requerirán nuevos soportes adaptados bien por rehabilitación
de los existentes o por creación.
FORMAS
La readaptación formal debería implicar
una actualización de formas obsoletas o mal adaptadas a los cambios temporales,
el grado de cambio que se precise puede ser bastante variable.
Habrá que realizar un estudio o
inventario de todas aquellas formas que se han quedado fuera de juego, y buscar
cual sería en cada caso la más idónea para sustituirla.
La
readaptación formal es una buena ocasión para poder desarrollar los principios
racional-orgánicos, y verificar su utilidad para la sociedad.
CREAR
La creación consiste en la implantación
de un nuevo núcleo. Esta implantación puede ser espontánea o regulada.
En la creación de un nuevo núcleo
intervienen diversos factores, y se puede llevar a cabo desde distintas concepciones,
no todas igual de válidas desde un punto de vista humanista y social.
En
el nuevo núcleo se explicitaran todas las realidades positivas o negativas de
la cultura que lo genere.
ESPONTÁNEA
Una implantación espontánea se puede
producir por múltiples motivos: inmigración, desplazamientos, etc., y
consolidarse si surgen una serie de requisitos favorables.
Por su propia espontaneidad está
realizada de espaldas a los profesionales cualificados.
El
hecho de ser espontánea no le infiere un carácter negativo de por sí, muchos de
los pueblos y ciudades consolidadas en la actualidad tuvieron en su día una
generación espontánea que respondía a las necesidades de su momento.
REGULADA
En la regulada hay una voluntad de tipo
político o económico que observa su necesidad de creación e impone las reglas
de su implantación.
El profesional intervendrá tanto en la
elaboración de la regulación como en el desarrollo, y cabe la posibilidad de
diferentes niveles de intervención, y distintas disponibilidades según la
propia voluntad sea acorde, o no, con las intenciones políticas y económicas.
Tampoco
la regulación es positiva de por sí, para analizarla habrá que analizar los
intereses que promueven su generación. El paradigma de ciudad de creación
regulada es Brasilia, y las favelas que la rodean suponen también un ejemplar
contrapunto.
VECTORES
Los vectores comunican los núcleos
entre sí a través del territorio. Pueden ser físicos o virtuales.
En cuanto que inciden en la propia
estructura de los núcleos el profesional tendrá que tomar decisiones sobre los
sistemas generales que les dan servicio.
La
forma en que los vectores atraviesan el territorio puede ser más o menos
impactante para el medio ambiente, así como su forma de conexión con el núcleo.
FÍSICOS
Los vectores físicos tienen una
realidad tangible, que puede ser permanente o pasajera según que el vector
tenga una estabilidad continuada o no la tenga.
En cuanto al trazado del vector en
general es obra de otros técnicos, pero su comienzo y su final lo tendrá en un
núcleo, y habrá que determinar que puntos son los más idóneos para su
situación, que capacidad es mejor, y la conveniencia de situar filtros.
Los
vectores físicos abarcan una zona de influencia de dimensiones muchas veces
imprevisibles por lo que hay que tener mucho cuidado con la determinación de un
cierto trazado, en particular si está próximo a zonas de interés natural.
VIRTUALES
Los vectores virtuales no tienen una
realidad tangible pero produces de hecho una comunicación, caso de los
trayectos marítimos y aéreos.
Habrá que prever una capacidad
suficiente para su recepción, que ocupara una extensión física. Para un
proyectista un vector virtual posee una realidad tan tangible y condicionante
como cualquier otro, pensemos, por ejemplo, en la incidencia de las líneas
aéreas sobre los asentamientos.
Como en el caso de los físicos deben ser objeto de un detenido estudio y comprobar el impacto ambiental que causan.




