domingo, 26 de febrero de 2012

EL ARQUITECTO EN LOS UMBRALES DEL SIGLO XXI (5)


         ESTILO
         Puede ser estético o poético, según que sólo se considere desde la óptica de la Belleza o, además, se incorporen aspectos morales, es decir, del campo de la Verdad.
         El estilo crea una cierta caracterización de escuela entre los que se sienten inclinados hacia él. El estilo puede ser de un solo individuo, de un grupo o de un conjunto de grupos, y puede tener un carácter local o de amplia difusión internacional.
         El propio estilo es una necesidad de autodefinición que se va generando y puliendo con el estudio y las propias experiencias, y que va evolucionando a través del tiempo hasta llegar a convertirse en un estilo diferente.



         INDIVIDUAL
         Con independencia del tipo de edificio y del programa de usos se puede reconocer la impronta de que han sido diseñados por la mano y cabeza pensante.

         GRUPO
         A veces un grupo de arquitectos que tienen unas mismas afinidades se unen para dar sus obras una estilística unitaria y diferenciad. Entre muchos grupos que se podrían citar pondremos el ejemplo da Archigram en las últimas décadas del siglo pasado.
         En ocasiones los grupos terminan por separarse, como en el caso mencionado, y cada uno de sus componente desembarca en un estilo individual.

         CONJUNTO
         La conexión entre grupos se puede realizar de una manera articulada con el fin de difundir sus ideas y dar propuestas unitarias. Es el caso de los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM), que promovidos es principio por Le Corbusier siguen celebrándose en nuestros días.

         LOCAL
         A veces una característica peculiar, que puede ser de muy variadas índoles, que se repite en muchos edificios llega a dar una impronta a una ciudad. Por ejemplo los tejados en mansarda de Paris o el color amarillo albero de los enfoscados de Sevilla. 

         INTERNACIONAL
     La difusión de un estilo puede extenderse y atravesando océanos tener representaciones emblemáticas en muchos lugares.
         Son paradigmáticos el estilo Colonial español, en épocas pasadas, y el edificio de acero y cristal, en tiempos más recientes.
         La funcionalidad de esta extensión abusiva de las propuestas a veces resulta muy contradictoria. Por ejemplo una fachada de cristal en climas cálidos tiene un gasto energético desmesurado en su refrigeración. 

         ESTÉTICA
         Una estética es una forma particular de entender la belleza. Así es posible, y muy usual, la existencia de estéticas contrapuestas y, de alguna forma, litigantes.
         La estética, de cualquier tipo, es una referencia cultural, y por tanto viene en cierta medida impuesta por el lugar y la época en que se desarrolla el trabajo.
         También si las que se consideran vigentes no son capaces de convencer al artista se rebelará contra ellas creando unos nuevos modelos. En ello se basa el desarrollo de los nuevos estilos.

         POÉTICA
         En la poética se complementa la búsqueda de la Belleza con la de la Verdad. No sólo es necesario que el objeto sea bello sino que además debe ser sincero en lo que quiere decir y significar, y contribuir con su existencia al bienestar común.
         Dentro de los estilos poéticos consideramos el Racional-Orgánico el que mejor se adapta a las características de nuestra época, y desde el que se puede renovar de una forma más idónea la Realidad.
         Con Frank L. Wright diremos que: “un Arquitecto es un poeta que un día descubrirá dentro de sí mismo la presencia del mañana en el hoy”.

viernes, 24 de febrero de 2012

EL ARQUITECTO EN LOS UMBRALES DEL SIGLO XXI (4)


OBJETIVO
         El objetivo primario es que todas las personas (recordemos, los 7.000 millones de habitantes de la Aldea Global) tengan un lugar donde morar, descansar y relacionarse, sería un objetivo social, adecuándolo al medio-ambiente, un objetico ecológico, y enriqueces con ello sus vivencias y sensaciones, un objetivo humanista.
         Así pues, se debe responder a este único y triple objetivo primario, que conlleva como complementarios todos los espacios y ambientes necesarios para el desarrollo integral de la persona humana: lugares de producción, de relación, de culturización, de esparcimiento, etc.
         Se podría hacer, previa, una diferenciación de matices entre el objetivo del edilecto y el del arquitecto, sin que los términos empleados tengan por qué tener un carácter peyorativo en cuanto al acaecer profesional del sujeto.

         EDILECTO
         Se denominaría así cuando el triple objetivo social, medio-ambiental y humanista se dispone a cumplirlo mediante mecanismos funcionales, legales, constructivos, etc., de índole práctica. El humanismo sría técnico en tanto y en cuando compendiaría conocimientos científicos.
         Diríamos que es un profesional con los pies bien puestos en la tierra, dispuesto a que mediante sus actuaciones se resuelvan los problemas prácticos de los supuestos usuarios futuros, apoyándose en tecnologías y conocimientos específicos. El edilecto podría llevar un control simple de su producción o un control estricto.
         En algunos casos, cuando por motivos ajenos a la voluntad del profesional, el campo de actuación está tan limitado por impedimentos legales y materiales es posible que para un caso concreto sea la única forma en que se pueda intervenir.

             Fachada de Bloque de viviendas en Villaverde (Madrid), con galerías en corredor

         ESTRICTO
         El edilecto estricto cumple con toda la serie de requisitos que se prevén en el programa de actuación para lograr que la propuesta sea válida, sin que la calidad que se exija sea superior a la estrictamente necesaria para que se cumplan los pertinentes requerimientos legislativos sobre la calidad en las edificaciones.

          CUALIFICADO
         El edilecto se desafía a que su propuesta se someta a un alto control de calidad en los diversos aspectos funcionales, legales, constructivos, medio-ambientales, etc., de índole práctica, por encima de lo que sería un estricto cumplimiento del programa.

         ARQUITECTO
         Se denominaría asé al profesional cuando aparte de los medios anterioree considera necesaria la introducción en su discurso de conceptos como la Belleza o la Verdad, es decir, aspectos estéticos y poéticos, y, en general, culturales.
         Los límites no tienen una clara definición en cuanto que el conocimiento humanístico además del saber tecnológico también se puede considerar que abarca el saber cultural y moral.
         Está más en la propia consideración personal, y en las intenciones individuales, el considerase como tal que el poder hacer un razonamiento objetivo. El arquitecto puede considerase ecléctico o con estilo.

         ECLÉCTICO
         Consideramos así la actividad de un arquitecto cuando no tiene marcado un estilo definido, en cuanto por tal consideremos una pretensión estética y poética definida, y excluyente de otras.
         El motivo de su actitud puede que no sea un desinterés por su parte, sino que esté marcada por imperativos legales, como veremos más adelante, ya que en algunas ocasiones la adaptación al entorno es una imposición que no tiene ningún tipo de paliativos.
         De alguna manera, dentro de cualquier obra personal se pueden considerar algunas actuaciones como más eclécticas y otras como más radicales, pues en ocasiones los imperativos legales y de diversa índole coartan en gran medida una decidida voluntad. Un arquitecto ecléctico puede ser ocupacionista o pintoresco.

         OCUPACIONISTA
         Denominaremos a un arquitecto como tal cuando toma como uno de sus principios básicos en las diferentes actuaciones lograr la máxima ocupación legal permitida, lo que siempre resulta muy rentable para el promotor y no menoscaba la calidad de la propuesta.

         PINTORESCO
         En este caso se preocupa más de la imagen que de la funcionalidad de la propuesta. Lo más importante es el impacto, lo que en sí no es malo si no se deja llevar por lo que se llama moda, y como todos sabemos… “moda es lo que pasa de moda”.

jueves, 23 de febrero de 2012

EL ARQUITECTO EN LOS UMBRALES DEL SIGLO XXI (3)


ADMINISTRATIVO
         Como administrativo realiza gestiones de gerencia y dirección, tramitaciones, peritajes, controles, litigios, inspecciones, certificaciones, etc.
         También podría englobarse en este apartado las labores docentes, de crítica, difusión, redacción de publicaciones, etc. Dada la amplitud de los aspectos que abarca la administración la relación del técnico con la función debe ser por fuerza muy variada.
         En cualquier caso, la creatividad innata en el profesional siempre quedará patente.

         PERITO
         El peritaje se puede realizar sobre diferentes cuestiones, y, tras un estudio del objeto sobre el que se perita, se emiten informes y dictámenes. La finalidad también es variada según motivos o necesidades del cliente, o requisitos de las diferentes administraciones públicas.
         El profesional deberá enfrentarse al objeto sobre el que se le demanda su peritación libre de prejuicios y de influencias, con el auxilio de sus conocimientos y del discreto saber y entender sobre las diferentes cuestiones.
         Es uno de los aspectos en donde mejor se puede desarrollar la labor social y de justicia distributiva dentro de la profesión.
 
    Fachada de edificio mixto para taller, exposición y venta de ropa de moda en Alcorcón (Madrid)

         FORENSE
         Actúa dentro de procesos jurídicos en los diversos procedimientos legales: contencioso, contencioso-administrativo, civil y penal.
         En algunos casos es una actividad profesional específica, aunque en la mayoría es una ramificación más de las muchas actuaciones cotidianas cuando por alguna circunstancia, querida o advenida, se ve envuelto dentro de un procedimiento legal.
       Como en el caso de los abogados, el mayor problema moral que se plantea se encuentra en que se verá obligado a realizar la defensa de un cliente que le contrata con independencia de lo ajustado a norma que hayan sido sus acciones. Lo que siempre me recuerda la célebre escultura de los tres monos que ni hablan, ni ven, ni escuchan…

         CONTROLADOR
    Como controlador de la calidad ejerce las funciones varias que se requieren: estableciendo protocolos, verificando pruebas y ensayos, inspeccionando ejecuciones, llevando el seguimiento de las actuaciones y constatando que se adecuan a lo establecido en el proyecto, y elaborando documentos en los que quede constancia de la calidad exigida.
         El técnico actúa en esta ocasión desde fuera del entramado que construye el objeto, en una tercera vía equidistante entre promotores y ejecutantes.
         Su función es, pues social, pues su buena actuación redunda en beneficio del futuro usuario, del que ya trataremos más tarde en sus diferentes facetas.

         INSPECTOR
        Algunas ordenanzas municipales, que, en general, suelen denominarse de Conservación, Rehabilitación y Estado Ruinosos de las Edificaciones, con diversas variantes, regulan la Inspección Técnica de los Edificios, y dan lugar a la actuación del arquitecto como Inspector.
         Su función es verificar el estado de conservación de los edificios en sus aspectos relativos a su funcionalidad, seguridad, tanto estructural como en los casos de incendio y de utilización, habitabilidad, salubridad, etc., dictaminando sobre los diversos aspectos y proponiendo, en su caso, medidas correctoras.
         La indiferencia social hacia la conservación del patrimonio edilicio, y no me refiero sólo a particulares sino también a organismos administrativos, es causa de que nos echemos las manos a la cabeza cuando se produce algún siniestro, derrumbe o catástrofe.

         MIXTO
         Es el caso más frecuente en el ejercicio libre de la profesión. Se desarrolla una creatividad y, al mismo tiempo, se lleva una gestión administrativa a diferentes niveles con respecto al promotor y a los diversos ente intervinientes en el proceso.
         Cualquier profesional cualificado se encuentra capacitado para llevar a cabo esta múltiple actividad, con el auxilio de las escuelas, los compañeros y los organismos internos de la profesión.
         De este modo mediante la formación continuada a través de cursos de especialización y la fluidez en la información, a través de revistas, conferencias, audiovisuales… posibilita que la nave Arquitectura Moderna siga navegando. (Parece un verso, pero ¿qué es lo que están leyendo sino una difusión desinteresada?)

miércoles, 22 de febrero de 2012

EL ARQUITECTO EN LOS UMBRALES DEL SIGLO XXI (2)


FUNCIÓN

         (Aunque para aquilatar más las definiciones se haya recurrido a la normativa vigente en España, ésta no es muy diferente de la de cualquier otro país en lo que respecta a este aspecto).

         La función debe ser considerada a dos niveles: en tanto actividad profesional, que puede ser creativa, de gestión, o mixta, y en cuanto actividad intelectual, donde también cumple funciones sociales, humanísticas y culturales.
         Hasta cierto punto, el profesional es libre de escoger que tipo de función como actividad puede desarrollar de mejor forma, según su carácter, su preparación, sus inclinaciones y su propia voluntad. Aunque siempre su capacidad de elección estará limitada por las vicisitudes cotidianas, lo que se denomina los imponderables.
         A cumplir de la mejor forma posible que sea capaz con sus funciones sociales, humanísticas y culturales está obligado por la propia deontología de la profesión.

              Fachadas principal y posterior de viviendas unifamiliares adosadas

           CREATIVO
         Como creativo se dedica a desarrollar la idea de nuevos objetos a partir de otros preexistentes, mediante la intervención de sus conocimientos y de su capacidad inventiva, ya sea a nivel de proyecto, de planeamiento, o de construcción.
      En sí, podría considerarse como la función más propia y diferenciadora de la profesión, sin menoscabo para las otras. También es la más enriquecedora para el propio profesional desde un punto de vista intelectual.
         A veces es muy difícil poder desarrollar esta función, pues no es sólo una cuestión de capacidad, sino que también se necesita una economía en que sustentarse, y es todavía más difícil si se intenta realizar con una poética propia y diferenciada, es decir, con un estilo.

         PROYECTISTA
         El proyectista, según la Ley de Ordenación de la Edificación (OE-99), es el agente que, por encargo del promotor y con sujeción a la normativa técnica y urbanística correspondiente, redacta el proyecto.
         Son obligaciones del proyectista: a) Estar en posesión de la titulación académica y profesional habilitante o, en caso de personas jurídicas, designar al técnico redactor del proyecto que tenga la titulación profesional habilitante; b) Redactar el proyecto con sujeción a la normativa vigente y a lo que se haya establecido en el contrato y entregarlo, con los visados que en su caso sean preceptivos y c) Acordar, en su caso, con el promotor la contratación de colaboraciones parciales.
         Por otra parte, el arquitecto, como forma propia de realización, proyecta en muchas ocasiones edificios sin existencia de encargo, que en ocasiones podrán llegar a ser realizados con posterioridad, y en otras se quedarán para siempre en proyecto, dando lugar a lo que se ha denominado “arquitecturas de papel”.

         DIRECTOR
      El director de la obra, según la OC-99, es el agente que, formando parte de la dirección facultativa, dirige el desarrollo de una actuación en los aspectos técnicos, estéticos, urbanísticos y medioambientales, de conformidad con el proyecto que la define, la licencia de edificación y demás autorizaciones preceptivas y las condiciones del contrato, con objeto de asegurar su adecuación con el fin propuesto.
         En unas ocasiones será el mismo técnico proyectista quien dirija su obra, y en otras las circunstancias aconsejarán que sea un técnico diferente, como, por ejemplo, una ubicación del emplazamiento muy alejada.
         En general, a todo arquitecto le gusta dirigir sus propios proyectos, porque le permite contrastar las ideas proyectados con la realidad edificatoria, y poder, en su caso, realizar modificaciones con que pulir y afinar sus creaciones.

          EJECUTOR
         El director de la ejecución de la obra, según la ya mencionada OC-99, es el agente que, formando parte de la dirección facultativa, asume la función técnica de dirigir la ejecución material de la obra y de controlar cualitativa y cuantitativamente la construcción y la calidad de lo edificado.
         Es el arquitecto a pie de obra, llevando a la realidad física lo que hasta el momento sólo eran unas ideas e instrucciones sobre el papel, programando las actividades, coordinado a los diferentes equipos, resolviendo los problemas que puedan surgir, controlando la producción, verificando la calidad de los materiales a emplear, cumpliendo los plazos de ejecución, etc.
         Es una labor hermosa, aunque no exenta de incomodidades, las inclemencias del tiempo, las dificultades de los arranques de obra… y requiere saber rodearse de un buen equipo auxiliar, en el que se tenga absoluta confianza para poder delegar funciones.