lunes, 2 de abril de 2012

EL ARQUITECTO EN LOS UMBRALES DEL SIGLO XXI (7)


CAPÍTULO II

         AMPLITUD DEL CAMPO
         La amplitud del campo nos indica la amplitud operacional que se tiene. Para poderla estudiar haremos cuatro grandes apartados, que como en las cajas chinas o en las muñecas rusas, se van incluyendo en las siguientes: el territorio, los asentamientos, las unidades y las células.
         Hay que tener bien claro que el campo es un todo, y que operando en cualquiera de las sus partes se está incidiendo, de alguna manera, sobre la globalidad.
         Así pues, debemos ser conscientes de la importancia que tiene cualquier actividad con él, por muy limitada que podamos considerar que sea.

         TERRITORIO
         El territorio está formado por un sustento, con núcleos y vectores de intercomunicación.
         La relación con el territorio depende en gran medida de la actuación que se pretenda llevar a cabo, pudiendo ser desde la planificación de su transformación total a incidir en un punto muy concreto sin apenas relevancia relativa con el conjunto.
         La transformación del territorio es un problema muy delicado que hay que procurar tratar con toda la sensibilidad de que se sea capaz.



         SUSTENTO
         Como sustento consideraremos el soporte en que se asientan los núcleos. Es importante remarcar la preposición “en”, en vez de emplear “sobre”, porque el núcleo puede ser también subterráneo, submarino o aéreo.
         Es importante también considerar que el sustento no es estático con respecto al tiempo, sino que es un producto resultante de diversas vicisitudes de todo tipo: geológicas, climáticas, humanas, etc., y en continua evolución relacionada por los mismos factores.
         Cuestión muy a tener en cuenta antes de entrar en los antagonismos de la conservación a el cambio a ultranza.

         NATURAL
         El sustento es natural si el núcleo se implanta en él respetando sus condiciones físicas preexistentes. Para ello habrá que considerar si éstas reúnen las condiciones necesarias que lo posibilitan
         Históricamente los núcleos se han ido implantando procurando buscar aquellos puntos en que el sustento reunía unas condiciones más favorables, aunque no siempre.

         ARTIFICIAL
         El sustento es artificial si previa a la implantación del núcleo se precisa cambiar sus cualidades físicas.
         Requerirá un estudio preciso por parte de los técnicos correspondientes, con una precisa contabilidad de los gastos que se precisan realizar y el impacto ambiental que se producirá sobre el territorio.
         Sustentos artificiales se han realizado desde siempre por motivos políticos, militares, religiosos, etc.

         NÚCLEOS
         Los núcleos son puntos en el territorio donde hay una presencia humana permanente y relacionada. Sobre los núcleos se puede actuar conservando, ampliando, readaptando y creando.
         Es los núcleos es donde se produce la actuación específica del profesional de la arquitectura, diferenciándole de otros técnicos ingenieros en infraestructuras del territorio y los vectores de intercomunicación.
         Cualquier actividad debe tender a lograr que el núcleo adquiera una mayor racionalidad orgánica en el todo y en sus partes.

         CONSERVAR
         La conservación presupone la previa existencia del núcleo, que, como todo lo construido por la mano del hombre, está sometido a un continuo deterioro con el paso del tiempo, que requiere una atención y unos cuidados si se desea que no desaparezca.
         La conservación puede consistir en un simple mantenimiento o puede conllevar una reconstrucción de lo deteriorado.
         El respeto a lo ejecutado por generaciones anteriores, con todo el esfuerzo que se les reconoce, no debe estar exento de una crítica razonable y razonada sobre los motivos que le dieron origen y sobre su validez actual.

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